Tratamiento Rosácea

EN MADRID

La rosácea tiene por característica principal el rubor de las zonas sebáceas. Esta patología afecta en mayor medida cada vez que vamos creciendo y suele manifestarse en forma de granitos pero diferentes a los de acné. En nuestra clínica dermatológica de Madrid, el personal médico está altamente cualificado para tratar cada caso de rosácea particular, atendiendo a cada paciente con un programa o tratamiento específico.

¿Qué es la rosácea?

La rosácea es una enfermedad crónica de la piel que se desarrolla cuando los folículos sebáceos se inflaman. Es muy diferente al acné, pues en la rosácea proliferan granos rojos en las zonas de más producción de sebo en la cara. Con el paso del tiempo, las personas que padecen rosácea empeoran y sufren hipersensibilidad en la piel que se manifiesta con el enrojecimiento.

El dermatólogo especialista en rosácea es el encargado de indicar al paciente, en base a sus síntomas y antecedentes, si se trata o no de esta patología. En caso afirmativo, pautamos un tratamiento específico para detener el brote, sanar la piel y evitar que vuelva a surgir en un futuro próximo.

¿Por qué se produce la rosácea?

La rosácea es una enfermedad compleja en la que intervienen distintos mecanismos biológicos y ambientales, por lo que no puede atribuirse a una única causa.

  • Actualmente se sabe que existe una alteración en la función de la barrera cutánea, una respuesta inflamatoria exagerada y una mayor sensibilidad de los vasos sanguíneos de la piel.

  • Además, ciertos cambios en el microbioma cutáneo, como el aumento del ácaro Demodex, también pueden contribuir al desarrollo y mantenimiento de la enfermedad.

  • La predisposición genética parece tener igualmente un papel importante, ya que es frecuente encontrar antecedentes familiares en algunos pacientes con rosácea.

  • Por otro lado, existen factores desencadenantes capaces de activar o empeorar los brotes. Entre los más habituales se encuentran la exposición solar, los cambios de temperatura, el estrés emocional, el consumo de alcohol, las comidas especiadas y determinados productos cosméticos que irritan la piel sensible.

Un nuevo abordaje en el tratamiento de la Rosácea

En el Grupo Dermatológico De Felipe hemos desarrollado un nuevo abordaje para el tratamiento de la rosácea basado en una visión integral, médica y altamente personalizada de la enfermedad. Nuestro enfoque no se limita a tratar los síntomas visibles, sino que analiza en profundidad los factores que desencadenan la inflamación cutánea en cada paciente, con el objetivo de diseñar estrategias terapéuticas realmente eficaces y adaptadas.

Este modelo combina diagnóstico dermatológico avanzado, una amplia experiencia clínica y el uso de tecnologías médicas de última generación, como el láser vascular y la luz pulsada intensa (IPL), junto con tratamientos médicos individualizados. Gracias a este enfoque, conseguimos un control más preciso y sostenido de la rosácea, reduciendo el enrojecimiento, disminuyendo la frecuencia de los brotes y mejorando la calidad global de la piel.

Tipos de rosácea en la piel

Existen cuatro tipos distintos de rosácea:

Eritematosa

Este tipo de rosácea se caracteriza por la aparición del rubor rojizo en la cara de las personas que la sufren. En dermatología, la palabra eritema significa rojo. Existen diferentes etapas y la padecen en su mayoría personas jóvenes.

Papulosa

La rosácea papulosa es aquella en la que aparecen granitos, más parecidos al acné, pero con un color rojizo profundo. Se trata de una infección por el parásito Demodex y la suelen padecer personas de mediana edad.

Cuperosis

Suele originarse en la etapa de la menopausia en las mujeres y se relaciona con el consumo de alcohol y la dermatitis seborreica. La cuperosis no es una enfermedad en sí, sino un término que describe a las mejillas coloradas.

Rinofima

Es más común en la zona de la nariz, donde los poros se dilatan y las glándulas sebáceas sufren una alteración que desemboca en la superficie de la piel. La rosácea rinofima suele mostrar pequeñas venas o arañas vasculares.

Causas de la rosácea

Existen diferentes factores que desencadenan la rosácea:

Alta producción de sebo

Las personas que sufren rosácea en la cara, suelen tener además las glándulas sebáceas y la dermis con un tamaño más grande del normal. Se trata de una inflamación de la glándula sebácea, que fabrica más sebo de lo normal acidificando la piel.

Labilidad vascular

En este caso, la rosácea está relacionada con la dilatación de arterias y capilares. Esta dilatación produce el color rojizo o enrojecimiento de la cara desencadenado por cualquier roce. También influyen los cambios ambientales y el consumo de comidas picantes.

Sensibilidad de la piel

La rosácea está estrechamente relacionada con la hipersensibilidad de la piel. Las personas que más la sufren suelen ser mujeres, tres veces más que los hombres, y sobre todo con pieles claras. Esta pigmentación más clara de la piel produce el enrojecimiento que no desaparece.

Infección por el parásito Demodex

El Demodex folliculorum es el encargado de infectar la piel, un ácaro que causa la evolución de la rosácea. Este ácaro infecta las glándulas sebáceas y desencadena una evolución agresiva de la rosácea, manifestándose en la piel en forma de más enrojecimiento e incluso malestar.

Rosácea antes y después

La rosácea afecta a las personas que la sufren tanto física como psicológicamente, pero no es considerada una enfermedad grave. Nuestro equipo médico es consciente de la carga emocional que puede desencadenar la enfermedad y, por esa razón, ha elaborado un programa de ataque contra la rosácea en Madrid para combatirla con resultados óptimos. Algunos pacientes nos han concedido el permiso de mostrar su mejoría: tres casos en los que conseguimos reducir síntomas y mejorar el aspecto. Siguen al pie de la letra el programa de mantenimiento, sin haber vuelto a presentar brotes desde la finalización del procedimiento en la clínica De Felipe.

Tratamiento rosácea precio en Madrid

Los tratamientos para combatir la rosácea en Madrid son los siguientes:

Un solo pago

900€

Ahórrate 150€ pagando todas tus sesiones en una sola cuota.

Incluye:

  • 6x Microdermabrasión
  • 6x Terapia fotobiológica
  • 4x Láser IPL (Intense Pulsed Light)

3 meses con pagos de

350€/mes

Fracciona la inversión y paga cómodamente en tres cuotas.

Incluye:

  • 6x Microdermabrasión
  • 6x Terapia fotobiológica
  • 4x Láser IPL (Intense Pulsed Light)

Paga por sesiones individuales

Precio según sesión

Si no prefieres seleccionar un pack de tratamientos, puedes reservar sesiones individuales.

Incluye:

  • Microdermabrasión / peeling con aire

50€

  • Terapia fotobiológica

50€

  • Láser IPL (Intense Pulsed Light)

250€

Preguntas frecuentes de nuestros pacientes

Las preguntas más frecuentes sobre el acné las puedes encontrar aquí:

Aunque la rosácea no dispone actualmente de una cura definitiva, sí existen tratamientos capaces de controlar de forma muy eficaz sus síntomas y ralentizar su evolución. Un abordaje adecuado permite disminuir el enrojecimiento, reducir la inflamación y espaciar los brotes, mejorando significativamente la calidad de vida del paciente. El diagnóstico precoz y el tratamiento individualizado son fundamentales para obtener una evolución más favorable a largo plazo.

Sí. Cuando predominan el enrojecimiento facial persistente o los pequeños vasos visibles, tratamientos como la luz pulsada intensa (IPL) o los láseres vasculares específicos pueden ofrecer una mejoría muy importante. Estas tecnologías actúan selectivamente sobre los vasos dilatados responsables de la rojez, ayudando a unificar el tono de la piel y reducir el componente vascular de la rosácea de forma progresiva.

Sí. En muchos pacientes, la rosácea evoluciona gradualmente cuando no se realiza un tratamiento adecuado. El enrojecimiento puede hacerse más permanente con el tiempo y aparecer inflamación, sensibilidad cutánea o vasos visibles. Por este motivo, realizar un diagnóstico temprano y establecer un tratamiento personalizado es importante para controlar la enfermedad y limitar su progresión.

Actualmente existen tratamientos médicos que permiten controlar la rosácea de forma mantenida en muchos pacientes. La combinación de cuidados dermatológicos adecuados, seguimiento médico y tratamientos específicos puede reducir de forma notable los brotes y estabilizar el estado de la piel durante largos periodos de tiempo.